dimarts, 25 d’octubre de 2011

JORGE DREXLER


Tres mil millones de latidos 

Estoy aquí de paso, yo soy un pasajero.
No quiero llevarme nada,
ni usar el mundo de cenicero.

Estoy aquí sin nombre
y sin saber mi paradero,
me han dado alojamiento
el mas antiguo de los viveros.

Si quisiera regresar

ya no sabría hacia donde.
Pregunto al jardinero
y el jardinero no me responde.

Hay gente que es de un lugar,
no es mi caso yo estoy aquí de paso

El mar moverá la luna o la luna a las mareas,
se nace lo que se es
o se sera aquello lo que se crea.
Yo estoy aquí perplejo,
no soy mas que todo oídos,
me quedo con mucha suerte
tres mil millones de mis latidos.

Si quisiera regresar
ya no sabría hacia cuando,
el mismo jardinero
debe estárselo preguntando.

Hay gente que es de un lugar,
no es mi caso yo estoy, aquí de paso.





Milonga del moro judío


Por cada muro un lamento
en Jerusalén la dorada
y mil vidas malgastadas
por cada mandamiento.
Yo soy polvo de tu viento
y aunque sangro de tu herida,
y cada piedra querida
guarda mi amor más profundo,
no hay una piedra en el mundo
que valga lo que una vida.

estribillo:
Yo soy un moro judío
que vive con los cristianos,
no sé que Dios es el mío
ni cuales son mis hermanos.

No hay muerto que no me duela,
no hay un bando ganador,
no hay nada más que dolor
y otra vida que se vuela.
La guerra es muy mala escuela
no importa el disfraz que viste,
perdonen que no me aliste
bajo ninguna bandera,
vale más cualquier quimera
que un trozo de tela triste.

estribilllo…
Y a nadie le dí permiso
para matar en mi nombre,
un hombre no es más que un hombre
y si hay Dios, así lo quiso.
El mismo suelo que piso
seguirá, yo me habré ido;
rumbo también del olvido
no hay doctrina que no vaya,
y no hay pueblo que no se haya
creído el pueblo elegido.
estribillo...




Me haces bien


Para contarte, canto
quiero que sepas
cuánto me haces bien
me haces bien
me haces bien
Te quiero de mil modos
te quiero sobre todo
me haces bien
me haces bien
me haces bien
Basta ver el reflejo de tus ojos en los míos
como se lleva el frío
para entender
que el corazón no miente
que afortunadamente
me haces bien
me haces bien
me haces bien



Se va, se va, se fue

Con el anhelo dirigido hacia ti
yo estaba sólo, en un rincón del café
cuando de pronto oí unas alas batir,
como si un peso comenzara a ceder,

se va,
se va,
se fue…

Tal vez fue algo de la puesta de sol,
o algún efecto secundario del té,
pero lo cierto es que la pena voló
y no importó ya ni siquiera porqué,

se va,
se va,
se fue…

Algunas veces, mejor no preguntar,
por una vez que algo sale bien,
si todo empieza y todo tiene un final,
hay que pensar que la tristeza también

se va,
se va,
se fue…


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