diumenge, 5 de febrer de 2012





...

¡Qué lástima que yo no tenga siquiera una espada!
Porque... ¿qué voy a cantar
si no tengo ni una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo
que ganara una batalla,
ni un sillón viejo de cuero,
ni una mesa, ni una espada?


...

L.F.

1 comentari:

  1. ¡Pobre niña! Ya no pasa

    por esta calle tan ancha

    caminando hacia la escuela de mala gana,

    ni se para

    en mi ventana,

    ni se queda a los cristales pegada

    como si fuera una estampa.

    ResponElimina