dimarts, 27 de setembre de 2011

HAMBRE








                                                             


Cuando aparecen imágenes como estas, a las que nuestros ojos están tan habituados, lo más cómodo siempre... mirar hacia otro lado y pensar que no va con nosotros. Rosa Montero nos lo recuerda.

EL FRACASO. Rosa Montero




Hace un par de años publiqué un artículo como este sobre el hambre en el mundo y un lector me dijo que había sido el menos valorado en Internet de todos mis textos. Yo no miro habitualmente las puntuaciones de la Red (no porque me den igual, sino porque me afectan) y no sé si el lector tenía razón al decir que era un récord, pero lo cierto es que aquel artículo había sido poco votado y probablemente poco leído. Creo que con solo asomarse al tema de la hambruna la gente emigraba rápidamente.

Nos parece que ya sabemos todo de ese desagradable asunto (niños agonizando, barrigas hinchadas, ojos angustiados llenos de moscas) y que además es algo tan lejano y habitual que no podemos hacer nada, salvo mirar para otro lado y ahorrarnos el mal trago.
Pero, verán, es que no es tan lejano: el Cuerno de África, en donde hay 12 millones de personas en condiciones críticas, está a cinco horas de vuelo de Madrid. Tampoco es tan habitual: después de la última hambruna oficial (1992, Somalia, 300.000 muertos), la comunidad internacional creyó que ese horror ya no podría repetirse. Pero aquí estamos otra vez: la nueva hambruna se decretó en julio, después de las tres cosechas más grandes de la historia. Es decir, ha vuelto a suceder por desidia, por una mala gestión de los recursos. Ahora mismo hay en Somalia 750.000 personas en riesgo inminente de morir de hambre, la mayoría menores de cinco años. De hecho, cada día fallecen 300 niños. Y lo más terrible es que puede evitarse. Hay un tratamiento nutricional desarrollado en los años noventa que solo cuesta 40 euros y salvaría sus vidas. Pero solo acceden al tratamiento un 9% de los niños con desnutrición severa.
¿Cómo es que hablamos tanto del derrumbe de las Bolsas y no hablamos de esto? Es el fracaso del mundo. (Para ayudar: www.accioncontraelhambre.org).

http://www.elpais.com/articulo/ultima/fracaso/elpepiult/20110927elpepiult_1/Tes


Aunque sí se habla sobre esto, sobre esto y la bolsa. Porque el fracaso del mundo es el triunfo de los especuladores. Triunfo para ellos, vergúenza para los que miran hacia otro lado y fracaso de todos.


REPORTAJE: LA COMIDA COMO INVERSIÓN

El hambre cotiza en Bolsa

La sequía en los mercados financieros ha volcado a ciertos inversores en las materias primas. Fondos de alto riesgo y bancos influyen ahora en lo que vale el pan en Túnez, la harina en Kenia o el maíz en México. El Banco Mundial hace sonar la alarma por la explosión de los precios alimentarios

http://www.elpais.com/articulo/reportajes/hambre/cotiza/Bolsa/elpepusocdmg/20110904elpdmgrep_4/Tes

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