diumenge, 6 de novembre del 2011

Nicaragua vota, Ortega manda, Rafael García Rico. Estrella Digital

Rafa García con la mirada más allá de nuestras narices. No todo son elecciones españolas. No todo es Europa.



"Todos los pronósticos afirman que Daniel Ortega ganará las elecciones en Nicaragua. Bien podríamos hacer un paréntesis electoral en nuestro país y atender con interés algunas de las cosas que pasan en nuestras proximidades – aunque sólo sean culturales – y que, aunque no tengan nada que ver ni con Grecia ni con la crisis del euro, son importantes para entender el rumbo de nuestro planeta transformado ya en una inmensa unidad global.
Que Ortega repetirá en el poder puede resultar, a estas alturas, un anuncio irrelevante. Lo que adquiere importancia es de qué forma lo hará. Estos dos asuntos merecen una explicación. Que Ortega siga o no poco cambiaría la faz trágica de un país que aún respira por sus heridas: las que le infligió Somoza, las del terremoto de Managua, las de la corrupción presidencial… Una respiración y un latido agónico, ya que la sangría histórica parece ser un asunto genético en el que apenas influyen procesos revolucionarios como el de 1979, o momentos de esplendor democrático, como la victoria de Doña Violeta de Chamorro en la primera convocatoria electoral verdadera tras el triunfo revolucionario.
Lo importante es que, en el curso de un gran movimiento de cambio en la América de habla hispana, Nicaragua elegirá el proyecto caudillista que tan bien representa Chávez en Venezuela, y que una vez más  desaprovechará la oportunidad de sumarse a la modernidad para, mediante una reconstrucción profunda del país en la forma y en el fondo, situarse en el contexto de un nuevo siglo junto a los llamados países emergentes que pronto liderarán el mundo posterior a la crisis de Lehman Brothers.
La cuestión no está en esa sutileza de respetar la voluntad popular. Sutileza que no tiene que ver con nosotros, que escribimos o con ustedes, que leen. Tiene que ver con la terrible dirección dictatorial que ha emprendido el gobierno de Ortega y de su señora – tan distinta y distante del auténtico significado de voluntad popular-, modificando la constitución para instalarse en el poder contra la tradición, la costumbre y el derecho, persiguiendo a la disidencia, ahogando la voz de la oposición, silenciando la libre expresión y la cultura, comprando votos, organizando pandillas de salteadores, aprovechando las debilidades de Alemán, impregnado de corrupción tanto como de grasa alimenticia, para pactar un acuerdo de convivencia y connivencia en un entorno de estafa, fraude y hurto de la libertad.


Ortega, un personaje menor, en la prolija lista de nombres y apellidos de relieve que ha dado la república centroamericana, no ha tenido inconveniente en degustar la piñata, compartirla con secuaces de impresentable categoría y hasta de conducir a la Iglesia Católica, tan comprometida en su día con la conquista de las libertades, a un túnel sin luz, mediante el engaño de sus guiños antiabortistas.
Convertido en unos personajes repugnantes, intelectual y moralmente hablando, Ortega y su señora, pisotearan nuevamente las calles de Nicaragua con su vanidosa aureola de poder: la que ellos mismos han comprado sin pudor y que exhiben como si fuera el producto de un esfuerzo ético, una conquista social, o un empeño moral por representar a los nicaragüenses.
Una mala noticia."

http://www.estrelladigital.es/blogs/rafael_garcia_rico/Nicaragua-vota-Ortega-manda_7_1061963794.html#.TrbxP9p3TYI.facebook

RAY BONNEVILLE

http://raybonneville.com/about/


Ray Bonneville es un veterano cantante canadiense de blues y folk. Después de grabar seis discos muy interesantes, en los que su música viajaba desde el dobro primitivo de Bukka White a los cadenciosos punteos de J.J. Cale, se descuelga con este “Bad Man´s Blood”. Una colección de canciones propias (excepto “Mississippi”, firmada por Jordan) producidas de nuevo por el gran Gulf Morlix.
Bonneville canta, sopla la armónica y toca guitarras acústicas y eléctricas. En estas once canciones navega, guiado por un Morlix que le tiene cogida la medida, entre el blues tradicional, la música Cajún y la Americana. Un gran disco, otro más, en la impecable carrera de uno de esos músicos desconocidos que jamás decepcionan.
(Javier Pérez de Albéniz)
http://www.eldescodificador.com/tag/ray-bonneville/

Todas las canciones del álbum tienen ese toque sureño e íntimo. Entre todas, quizá me quedo con River John.

Qué poco humanos somos los humanos

Que haya algo capaz de despertar en nosotros este sentimiento de odio tan profundo. Que seamos capaces de llegar a esto... Da miedo pensar que formamos parte de una misma especie.

Envían piedras, revistas porno y banderas de Turquía a víctimas del terremoto



http://www.cuartopoder.es/terramedia/envian-piedras-revistas-porno-y-banderas-de-turquia-a-victimas-del-terremoto/2204

divendres, 4 de novembre del 2011

It could happen to you



Café de sobremesa. Hora de relax.  Es ya la enésima tarde típicamente otoñal, con esa gama de grises cubriéndolo todo y la humedad calándose en las casas y en los huesos. Huele a leña quemada. Chimeneas que se encienden  por puros deseos de imbuirnos de otoño. Aunque las temperaturas siguen manteniéndonos en un inacabable final de verano.  Llueve tras los cristales. Esa lluvia fina, persistente. Suena Chet Baker y todo presagia una tarde perfecta de un viernes perfecto. De repente... cielos, trabajo esta tarde! Por todos los...
No, no te rías. Podría sucederte a ti.


Pluja de novembre


Plou i plou. Segueix  plovent sense que sembli que vagi a parar en algun moment. Una pluja que neteja camps i ambients. Una pluja que ha començat a l'octubre i s'ha convertit ja en pluja de novembre...





Sometimes I need some time... on my own
Sometimes I need some time... all alone
Everybody needs some time... on their own
Don't you know you need some time... all alone ...

Aute... ntico



La sensibilidad. La inteligencia. La búsqueda. La belleza. La sensualidad. El amor. El desamor... Aute. Poeta. Cantor. Pintor. Director. Renacentista.


La más bella canción de amor que yo he escuchado nunca. 



Volver a verte

Me muero de ganas de decirte te quiero
y sé que es imposible; no puedo, no debo
Maldigo el paraíso que cuando se presenta
no dura lo que una estrella fugaz.
Al fin lo tuve entre mis brazos,
aquí esta y se va...

Y sé que no podré volver a verte jamás.
Lavaste mi pie contra tu pecho de luna
Con puntas de tu mojado pelo de espuma.
Revivo aquel milagro de la marea blanca
que era tu cuerpo derramando luz.
Aun palpita en el recuerdo,
eras tú, eres tú...

Y sé que no podré volver a verte jamás.
No hacías preguntas, no querías respuestas,
tu cuerpo y el mío dialogaban a tientas
Buscando el ritmo exacto que marcan los latidos
cuando conversan con la misma voz.
Al fin tocaba la belleza,
era amor, es amor...

Y sé que no podré volver a verte jamás.


Comprometido hasta el dolor


Al alba

Si te dijera, amor mío,
que temo a la madrugada,
no sé qué estrellas son éstas
que hieren como amenazas
ni sé qué sangra la luna
al filo de su guadaña.

Presiento que tras la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones,
amor mío, al alba,
al alba, al alba.

Los hijos que no tuvimos
se esconden en las cloacas,
comen las últimas flores,
parece que adivinaran
que el día que se avecina
viene con hambre atrasada.

Miles de buitres callados
van extendiendo sus alas,
no te destroza, amor mío,
esta silenciosa danza,
maldito baile de muertos,
pólvora de la mañana.


Con el cine siempre presente...



Cine, cine


Recuerdo bien
aquellos «cuatrocientos golpes» de Truffaut
y el travelling con el pequeño desertor,
Antoine Doinel,
playa a través,
buscando un mar que parecía más un paredón.
Y el happy-end
que la censura travestida en voz en off
sobrepusiera al pesimismo del autor,
nos hizo ver
que un mundo cruel
se salva con una homilía fuera del guión.

Cine, cine, cine,
más cine por favor,
que todo en la vida es cine
y los sueños,
cine son.

Al fin llegó
el día tan temido más allá del mar,
previsto por los grises de Henri Decae;
cuánta razón
tuvo el censor,
Antoine Doinel murió en su «domicilio conyugal».
Pido perdón
por confundir el cine con la realidad,
no es fácil olvidar Cahiers du cinéma,
le Mac Mahon,
eso pasó,
son olas viejas con resacas de la nouvelle vague.




Le tomamos prestado el nombre de una de sus canciones para cumplir un sueño.





Vailima

También pudiera ser
que huyéramos hacia el azul
con rumbo a un atolón
perdido en los mares del sur,
y allí te construiría
con corales y bambú
una cabaña bajo
un silencioso alud
de blanca luz.
Veríamos junto a las olas
a Daniel Defoe
bebiendo con John Silver
un barril de viejo ron,
a Robert Louis Stevenson
con una leve tos
jugándose a Maureen O'hara
al dominó
con Robinson.
Y el tesoro de la isla
yace bajo algunas rimas
en la cumbre prohibida
de Vaea, en Vailima.
Baroja y Joseph Conrad
raptarían a Melville
para ponerlo a salvo
de la airada Moby Dick;
con Shanti Andía bailaría
un tamouré Lord Jim,
cantado por Jacques Brel
desde su Plat Pays
en Tahití.
Del brazo irían Garfio
y Don Ramón del Valle-Inclán,
colgados de una nube
del Mar de Nunca jamás,
y el feo Bradomín,
católico y sentimental,
daría sus dos brazos
por poder volar
con Peter Pan.
Y el tesoro de la isla...
En la familia Robinson
habría un niño más,
el Pequeño Salvaje
que soñara Marryat;
perdido entre una flor
y una vahiné de Paul Gauguin,
Jonathan Wyss escribiría
con champán:
Felicidad.
En la taberna de Colón
sería carnaval,
Salgari se disfrazaría
de Cápitan Grant,
de carabela, Verne,
de Jack London, Sandokán,
de Yvonne de Carlo, tú,
yo, de lobo de Mar,
o de Simbad.
Y el tesoro de la isla...


 Porque para mi Vailima reune todo lo que significa séptimo arte. No sólo no le importó que lo utilizáramos, sino que me regaló una copia de esa joya suya de cine mudo.


"Un perro llamado dolor"

Gracias Aute. Gracias por ser, por estar. Gracias por todos los momentos.




 (y gracias a Marisa Márquez por descubrirme esta versión)

Quiéreme

"Me dicen que me quieren y es todo lo que quiero oír"

- Ray Bradbury -

Quiéreme, aunque sea de verdad,
quiéreme, y permíteme el exceso,
quiéreme, si es posible, sin piedad,
quiéreme, antes del último beso.

Quiéreme, haz que se incinere el mar,
quiéreme, como el vendaval que pasa,
por el resto de una brasa
dentro de un glaciar.

Quiéreme, sin el mínimo pudor,
quiéreme, con la insidia de la fiera,
quiéreme, hasta el último temblor,
quiéreme, como quien ya nada espera.

Quiéreme, aunque no sepas fingir,
quiéreme, que de todas mis flaquezas
sacaré la fortaleza
para revivir.

Sabes bien
que jamás te lo he pedido
ni jamás te hice un reproche...
por lo que esta vez te pido,
ya que no es cosa de dos,
que tú seas quien me quiera
como nunca me has querido
esta noche del adiós...

Quiéreme, ahora que llegó el final,
quiéreme, sin mas puntos suspensivos,
quiéreme, aunque venga el bien del mal,
quiéreme, como si estuviera vivo.

Quiéreme, que no entiendo qué hago aquí,
quiéreme, si no quieres que esté muerto,
porque todo es un desierto
fuera de ti.

Quiéreme, que ya empieza a anochecer,
quiéreme, aunque sólo sea un instante,
quiéreme, y hazlo como otra mujer,
quiéreme, como si fuera otro amante.

Quiéreme, que mañana ya murió,
quiéreme, como si el mundo acabara,
como si nadie te amara
tanto como yo...

Sabes bien...

dimecres, 2 de novembre del 2011

20-N

No puedo evitar el cabreo que me produce que, tras tanta indignación, tras tantas ansias de regenerar la democracia, con lo que nos encontremos de nuevo sea con esto.