No hay voz que quiebre el silencio del agua bajo el alba. Y ni siquiera nada que se estremezca bajo el cielo. Sólo una tibieza que diluye las estrellas. Estremece sentir la mañana que vibre, virgen, como si nadie estuviese despierto.
Cuando ya nada se espera personalmente exaltante, mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia, fieramente existiendo, ciegamente afirmado, como un pulso que golpea las tinieblas,
cuando se miran de frente los vertiginosos ojos claros de la muerte, se dicen las verdades: las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.
Se dicen los poemas que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados, piden ser, piden ritmo, piden ley para aquello que sienten excesivo.
Con la velocidad del instinto, con el rayo del prodigio, como mágica evidencia, lo real se nos convierte en lo idéntico a sí mismo.
Poesía para el pobre, poesía necesaria como el pan de cada día, como el aire que exigimos trece veces por minuto, para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.
Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno. Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren y canto respirando. Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas personales, me ensancho.
Quisiera daros vida, provocar nuevos actos, y calculo por eso con técnica qué puedo. Me siento un ingeniero del verso y un obrero que trabaja con otros a España en sus aceros.
Tal es mi poesía: poesía-herramienta a la vez que latido de lo unánime y ciego. Tal es, arma cargada de futuro expansivo con que te apunto al pecho.
No es una poesía gota a gota pensada. No es un bello producto. No es un fruto perfecto. Es algo como el aire que todos respiramos y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado. Son lo más necesario: lo que no tiene nombre. Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.
No te rindas, aún estás a tiempo De alcanzar y comenzar de nuevo, Aceptar tus sombras, Enterrar tus miedos, Liberar el lastre, Retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso, Continuar el viaje, Perseguir tus sueños, Destrabar el tiempo, Correr los escombros, Y destapar el cielo. No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, Aunque el miedo muerda, Aunque el sol se esconda, Y se calle el viento, Aún hay fuego en tu alma Aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo Porque lo has querido y porque te quiero Porque existe el vino y el amor, es cierto. Porque no hay heridas que no cure el tiempo. Abrir las puertas, Quitar los cerrojos, Abandonar las murallas que te protegieron, Vivir la vida y aceptar el reto, Recuperar la risa, Ensayar un canto, Bajar la guardia y extender las manos Desplegar las alas E intentar de nuevo, Celebrar la vida y retomar los cielos. No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, Aunque el miedo muerda, Aunque el sol se ponga y se calle el viento, Aún hay fuego en tu alma, Aún hay vida en tus sueños Porque cada día es un comienzo nuevo, Porque esta es la hora y el mejor momento. Porque no estás solo, porque yo te quiero.
Hora tras hora, día tras día, entre el cielo y la tierra que quedan eternos vigías, como torrente que se despeña, ... pasa la vida.
Devolvedle a la flor su perfume después de marchita; de las ondas que besan la playa y que una tras otra besándola expiran. Recoged los rumores, las quejas, y en planchas de bronce grabad su armonía.
Tiempos que fueron, llantos y risas, negros tormentos, dulces mentiras, ¡ay!, ¿en dónde su rastro dejaron, en dónde, alma mía?
Juro no alzar la voz. No sublevarme.
No decir la verdad cuando nos duela.
Ofrecer la mejilla cada vez... que me ofendan. A los pobres daré limosnas. Comeré pan duro para ser bueno con todos. Sólo dinero (pues no tengo nada) no habré de repartir... Después morir tranquilamente libre de pecados, de bronconeumonía o de un callo en el pie o de un catarro en el alma.
Yo como tú
amo el amor,
la vida,... el dulce encanto de las cosas el paisaje celeste de los días de enero.
También mi sangre bulle y río por los ojos que han conocido el brote de las lágrimas. Creo que el mundo es bello, que la poesía es como el pan, de todos.
Y que mis venas no terminan en mí, sino en la sangre unánime de los que luchan por la vida, el amor, las cosas, el paisaje y el pan, la poesía de todos.
El conte El Palau de Vidre, de Gabriel Janer Manila, ens narra la història de la princesa Poniegú. Antoni Rodríguez Sabanés hi posa la música a aquesta preciosa cançó de bressol interpretada per l'Escolania de Segovia.
dilluns, 6 de maig del 2013
...
exento, libre,
como la niebla que al romper el día los hondos valles
del invierno exhalan,
Cada vez que nos dan clases de amnesia como si nunca hubieran existido los combustibles ojos del alma o los labios de la pena huérfana cada vez que nos dan clases de amnesia y nos conminan a borrar la ebriedad del sufrimiento me convenzo de que mi región no es la farándula de otros
en mi región hay calvarios de ausencia muñones de porvenir / arrabales de duelo pero también candores de mosqueta pianos que arrancan lágrimas cadáveres que miran aún desde sus huertos nostalgias inmóviles en un pozo de otoño
sentimientos insoportablemente actuales
que se niegan a morir allá en lo oscuro
el olvido está tan lleno de memoria que a veces no caben las remembranzas y hay que tirar rencores por la borda en el fondo el olvido es un gran simulacro nadie sabe ni puede / aunque quiera / olvidar un gran simulacro repleto de fantasmas esos romeros que peregrinan por el olvido como si fuese el camino de santiago
el día o la noche en que el olvido estalle
salte en pedazos o crepite / los recuerdos atroces y los de maravilla quebrarán los barrotes de fuego arrastrarán por fin la verdad por el mundo y esa verdad será que no hay olvido.
M.B.
No debemos dejar que tantos rostros sin nombre, tantos nombres sin rostro, tantos... caigan en el olvido.
divendres, 26 d’abril del 2013
En tiempos de ignominia como ahora
a escala planetaria, y cuando la crueldad
se extiende por doquier fría y robotizada, ... aún queda buena gente en este mundo que escucha una canción o lee un poema: es el canto la voz y la palabra: única patria que no pueden robarnos ni aun poniéndonos de espaldas contra el muro. Que nadie piense nunca: no puedo más y aquí me quedo. Mejor mirarles a la cara y decir alto: temblad hijos de perra, somos millones y el planeta no es vuestro.
J.A.G.
diumenge, 21 d’abril del 2013
... allí, en la esquina más negra del desamparo, donde el nunca y el ayer
trazan su cruz de sombras,
los recuerdos me asaltan.
...
Á.G.
dijous, 18 d’abril del 2013
Despedida
Quizás, cuando me muera, dirán:
Era un poeta. Y el mundo, siempre bello, brillará sin conciencia.
Quizás tú no recuerdes quién fui, mas en ti suenen los anónimos
versos que un día puse en ciernes.
Quizás no quede nada de mí, ni
una palabra, ni una de estas palabras que hoy sueño en el mañana.
Pero visto o no visto, pero dicho o no dicho, yo estaré en
vuestra sombra, ¡oh hermosamente vivos!
Yo seguiré siguiendo, yo
seguiré muriendo, seré, no sé bien cómo, parte del gran
concierto.
a perdre's dins els braços d'homes d'estirp incerta.
Quan sigui fosc tornaré cap a casa
repetint en veu baixa versos que encara estimo,
cansat i decebut; i em pesarà la roba
damunt el gest tristíssim de peresa.
Hi haurà a cada portal una parella
besant-se o qui sap què, mentre que jo,
sol i indefens, pensaré que la nit
és una noia verge que m'espera
i a crits estriparé l'embruix que me'n separa.
Miquel Martí i Pol
TANTES CIUTATS ON HAVÍEM D'ANAR
El nostre somni és fet de ciutats cultes amb música i cafès hospitalaris, la majestat d'un port i estacions de ferro i vidre amb trens brunyits pels vespres i per la pluja, la mateixa pluja que ens acompanya en un petit hotel o des de les finestres d'un museu. Hi ha recers a l'empara de grans arbres, gent callada, educada i ben vestida, i les silencioses llibreries on els ulls vaguen mentre cau la tarda.
Tantes ciutats on havíem d'anar, oh estimada. La lluna surt damunt dels ponts de ferro dels anys quan canvià la nostra llei. Des de llavors el temps és una pluja que ens ha amarat igual que una teulada. Però en la llum del pati hem vist els temples de marbre blanc i travertí daurat. Hem trobat, als carrers de petits pobles, fastuosos estucs de color terra esgrafiats pel vent. Aquesta casa del balcó i de l'eixida té una llum de conversa i refugi. De nosaltres, el qui quedi tindrà el xiprer i les heures per fer-li de record i companyia fins que ens trobem a les ciutats del somni.
Joan Margarit
És la meva llengua materna. La que em va acariciar des del bressol i amb la que vaig dormir a les meves nenes. La llengua en la que penso i amb la que parlo als meus pares o amb la que escolto els somnis de les meves filles. No és la llengu...a en la que estimo, perquè l'amor em va arribar en castellà. Tampoc és en la que millor m'expresso, perquè vaig néixer -per sort- bilingüe i perquè no em van deixar -per desgràcia- fer-la servir per estudiar. Però és la meva i és rica, i sona perfectament dolça a les orelles que l'escolten amb afecte. No és una llengua tribal, com algun imbècil que ha aconseguit treure'm de polleguera en alguna publicació s'entesta a repetir. I no és una amenaça ni una imposició estudiar en la pròpia llengua. I els que vivim al meu poble, a la meva ciutat, a la meva terra podem donar fe.
dimecres, 4 d’abril del 2012
Dónde te buscaré cuando estás cerca;
y cuando lejos,
dónde podré encontrarte.
...
M.D.
dijous, 12 de gener del 2012
Amor, amor que está herido. Herido de amor huido ; herido, muerto de amor.
...
F.G.L.
dilluns, 9 de gener del 2012
...
Y casi nos bastaba un ligero contacto, un distraído cogerte por los hombros y sentir tu cabeza abandonada, mientras alrededor se hacía triste y allá en tierra, en la penumbra parpadeaban las primeras luces.
C.B.
dijous, 8 de desembre del 2011
... Ahora te siento nuevamente. No por tu luz, sino por tu corteza,
...
A.G.
dilluns, 7 de novembre del 2011
Colecciono pronósticos anuncios y matices y signos y sospechas y señales imagino proyectos de promesas quisiera no perderme un solo indicio
...
M.B.
La sensibilidad. La inteligencia. La búsqueda. La belleza. La sensualidad. El amor. El desamor... Aute. Poeta. Cantor. Pintor. Director. Renacentista.
La más bella canción de amor que yo he escuchado nunca.
Volver a verte
Me muero de ganas de decirte te quiero
y sé que es imposible; no puedo, no debo
Maldigo el paraíso que cuando se presenta
no dura lo que una estrella fugaz.
Al fin lo tuve entre mis brazos,
aquí esta y se va...
Y sé que no podré volver a verte jamás.
Lavaste mi pie contra tu pecho de luna
Con puntas de tu mojado pelo de espuma.
Revivo aquel milagro de la marea blanca
que era tu cuerpo derramando luz.
Aun palpita en el recuerdo,
eras tú, eres tú...
Y sé que no podré volver a verte jamás.
No hacías preguntas, no querías respuestas,
tu cuerpo y el mío dialogaban a tientas
Buscando el ritmo exacto que marcan los latidos
cuando conversan con la misma voz.
Al fin tocaba la belleza,
era amor, es amor...
Y sé que no podré volver a verte jamás.
Comprometido hasta el dolor
Al alba
Si te dijera, amor mío,
que temo a la madrugada,
no sé qué estrellas son éstas
que hieren como amenazas
ni sé qué sangra la luna
al filo de su guadaña.
Presiento que tras la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones,
amor mío, al alba,
al alba, al alba.
Los hijos que no tuvimos
se esconden en las cloacas,
comen las últimas flores,
parece que adivinaran
que el día que se avecina
viene con hambre atrasada.
Miles de buitres callados
van extendiendo sus alas,
no te destroza, amor mío,
esta silenciosa danza,
maldito baile de muertos,
pólvora de la mañana.
Con el cine siempre presente...
Cine, cine
Recuerdo bien
aquellos «cuatrocientos golpes» de Truffaut
y el travelling con el pequeño desertor,
Antoine Doinel,
playa a través,
buscando un mar que parecía más un paredón.
Y el happy-end
que la censura travestida en voz en off
sobrepusiera al pesimismo del autor,
nos hizo ver
que un mundo cruel
se salva con una homilía fuera del guión.
Cine, cine, cine,
más cine por favor,
que todo en la vida es cine
y los sueños,
cine son.
Al fin llegó
el día tan temido más allá del mar,
previsto por los grises de Henri Decae;
cuánta razón
tuvo el censor,
Antoine Doinel murió en su «domicilio conyugal».
Pido perdón
por confundir el cine con la realidad,
no es fácil olvidar Cahiers du cinéma,
le Mac Mahon,
eso pasó,
son olas viejas con resacas de la nouvelle vague.
Le tomamos prestado el nombre de una de sus canciones para cumplir un sueño.
Vailima
También pudiera ser
que huyéramos hacia el azul
con rumbo a un atolón
perdido en los mares del sur,
y allí te construiría
con corales y bambú
una cabaña bajo
un silencioso alud
de blanca luz.
Veríamos junto a las olas
a Daniel Defoe
bebiendo con John Silver
un barril de viejo ron,
a Robert Louis Stevenson
con una leve tos
jugándose a Maureen O'hara
al dominó
con Robinson.
Y el tesoro de la isla
yace bajo algunas rimas
en la cumbre prohibida
de Vaea, en Vailima.
Baroja y Joseph Conrad
raptarían a Melville
para ponerlo a salvo
de la airada Moby Dick;
con Shanti Andía bailaría
un tamouré Lord Jim,
cantado por Jacques Brel
desde su Plat Pays
en Tahití.
Del brazo irían Garfio
y Don Ramón del Valle-Inclán,
colgados de una nube
del Mar de Nunca jamás,
y el feo Bradomín,
católico y sentimental,
daría sus dos brazos
por poder volar
con Peter Pan.
Y el tesoro de la isla...
En la familia Robinson
habría un niño más,
el Pequeño Salvaje
que soñara Marryat;
perdido entre una flor
y una vahiné de Paul Gauguin,
Jonathan Wyss escribiría
con champán:
Felicidad.
En la taberna de Colón
sería carnaval,
Salgari se disfrazaría
de Cápitan Grant,
de carabela, Verne,
de Jack London, Sandokán,
de Yvonne de Carlo, tú,
yo, de lobo de Mar,
o de Simbad.
Y el tesoro de la isla...
Porque para mi Vailima reune todo lo que significa séptimo arte. No sólo no le importó que lo utilizáramos, sino que me regaló una copia de esa joya suya de cine mudo.
"Un perro llamado dolor"
Gracias Aute. Gracias por ser, por estar. Gracias por todos los momentos.
(y gracias a Marisa Márquez por descubrirme esta versión)
Quiéreme
"Me dicen que me quieren y es todo lo que quiero oír"
- Ray Bradbury -
Quiéreme, aunque sea de verdad,
quiéreme, y permíteme el exceso,
quiéreme, si es posible, sin piedad,
quiéreme, antes del último beso.
Quiéreme, haz que se incinere el mar,
quiéreme, como el vendaval que pasa,
por el resto de una brasa
dentro de un glaciar.
Quiéreme, sin el mínimo pudor,
quiéreme, con la insidia de la fiera,
quiéreme, hasta el último temblor,
quiéreme, como quien ya nada espera.
Quiéreme, aunque no sepas fingir,
quiéreme, que de todas mis flaquezas
sacaré la fortaleza
para revivir.
Sabes bien
que jamás te lo he pedido
ni jamás te hice un reproche...
por lo que esta vez te pido,
ya que no es cosa de dos,
que tú seas quien me quiera
como nunca me has querido
esta noche del adiós...
Quiéreme, ahora que llegó el final,
quiéreme, sin mas puntos suspensivos,
quiéreme, aunque venga el bien del mal,
quiéreme, como si estuviera vivo.
Quiéreme, que no entiendo qué hago aquí,
quiéreme, si no quieres que esté muerto,
porque todo es un desierto
fuera de ti.
Quiéreme, que ya empieza a anochecer,
quiéreme, aunque sólo sea un instante,
quiéreme, y hazlo como otra mujer,
quiéreme, como si fuera otro amante.
Quiéreme, que mañana ya murió,
quiéreme, como si el mundo acabara,
como si nadie te amara
tanto como yo...